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lunes, 15 de octubre de 2012

Ventresca de bonito a la plancha

Un plato realmente sencillo. Convendría no difundir demasiado esta receta. Si todos conocemos el truco no vamos a encontrar ventresacas suficientes en el mercado. Fuera de nuestras fronteras será difícil haceros con este manjar ya que no es habitual que estos ejemplares  se despiezan como aquí. Yo doy fé que en Francia, aunque se pesca el bonito del norte, ellos no aprovechan la ventresca ni el cogote por separado como hacemos aquí. 

INGREDIENTES:


  • una ventresca limpia de hiel partida por la mitad 
  • ajo 
  • perejil
  • aceite de oliva virgen
  • sal Maldón

Calentar la pancha con un chorro de aceite. Limpiar la ventresca bajo un chorro de agua fría, Secar con un paño de cocina limpio. Repartir el perejil y ajo picado sobre la parte interior de la ventresca y poner con la piel sobre la plancha caliente. Según tamaño dejar de 3 a 5 minutos. A continuación dar la vuelta para sellar y dejar dorar el ajo. Retirar, emplatar y espolvorear con sal Maldón. 
Puedes añadir un chorro de aceite de oliva. 

Como acompañamiento tienes muchas opciones, pimientos del piquillo, patatas fritas, asadas o cocidas o alguna ensalada.   

Recuerda que para disfrutar de este manjar deberemos esperar al año que viene, ya que la campaña del bonito ha terminado. 





jueves, 20 de septiembre de 2012

Albóndigas de bacalao fresco rellenas de tomates cherry


Una receta de copete, quedarás como un rey si la preparas. Las gracias se las debes al inimitable K. Arguiñano. Pertenece a su recetario televisivo. 


INGREDIENTES

  • 600 gramos de bacalao fresco. 
  • 5 dientes de ajo
  • 1 cebolla grande
  • 100 gramos de almendras
  • Media docena de tomates cherry
  • 1 lata grande de pimientos del piquillo
  • 3 huevos (1 para las albóndigas y los otros para el rebozado)
  • perejil
  • pan rallado
  • azúcar
  • sal
  • pimienta negra molida



PREPARACIÓN:

Ponemos un cazo grande con agua a calentar. Mientras se va calentando hacemos, con la ayuda de un cuchillo afilado, una cruz en la base de cada tomate. Para realizar esta operación con éxito conviene que los tomates estén algo duros. Cuando el agua hierva a borbotones introducimos los tomates en el agua y los sacamos a los 10 segundos. Pelamos los tomates y reservamos. 


Pelamos la cebolla, los ajos y los picamos finamente. Con la ayuda de un chino le damos un hervor para quitarle un poco de amargor. No dejar en el agua más de un minuto. 


Limpiamos el lomo de bacalao y separamos la piel con la ayuda de un buen cuchillo de cocina. Para garantizar el éxito de la operación puedes comenzar por la cola tirando de la piel mientras mantienes el cuchillo firme contra la carne del pescado. Como al final tendremos que picar toda la carne, puedes aprovechar este paso, para practicar esta técnica, que te resultará muy útil en otras ocasiones.   











A continuación picamos muy finamente el pescado y el perejil. Trituramos las almendras o las majamos en un mortero con un poco de sal.





Mientras vamos preparando las albóndigas ponemos en una sartén un chorro de aceite a calentar. En un vaso batidor introducimos los pimientos del piquilllo con un poco de su jugo. Trituramos y a continuación los añadimos a la sartén. Dejamos freír a fuego suave con una cucharada sopera de azúcar durante diez minutos. Reservar la crema de piquillos.






En un recipiente amplio mezclamos el bacalao, la cebolla, el ajo, las almendras, el perejil y un huevo batido. Trabajamos la masa con las manos y formamos pequeñas albóndigas que rellenaremos con un tomate cherry en el centro.







Ponemos una sartén con aceite para freír nuestras albóndigas. En un plato batimos dos huevos y en el otro ponemos harina para freír. Pasamos cada albóndiga por harina y huevo. Freír a fuego medio y escurrir en papel secante. Si se fríen demasiado calientes se te quemarán por fuera y quedarán crudas por dentro.











Presentar en un plato con la crema de piquillo y adornar como haría su "Santidad Don Karlos" con un poco de perejil picado.

domingo, 10 de junio de 2012

Tortilla de patatas o tortilla española según la receta de mi abuela ferrolana




La tortilla de patatas, todo un mundo. En cada casa de España la tortilla tiene su propio sabor , pero muchos somos de la opinión que la mejor tortilla de patatas se hace, sin dudarlo, en Galicia. Ya sé, la mejor tortilla es la de tu madre, pero yo te digo que primero está casi cualquier  tortilla hecha en Galicia  y después puede que esté la tortilla que hace tu madre.


Bueno a lo que vamos. ¿Cómo haría un gallego una tortilla de patatas?. Pues el truco está en  los ingredientes. Evidentemente el ingrediente principal es la patata. Pues la patata en cuestión, además de nombre, tiene un origen. Es patata gallega. El nombre de variedad de la patata  denota que gallega gallega no es pero se cultiva desde hace cien años en Galicia y es ahí donde mejores resultados parece dar. La patata que se comercializa habitualmente como patata gallega es de la variedad  Kennebec, una variedad que tiene su origen  en  los Países Bajos. Crece muy bien en suelos ácidos y su carne es de un color blanco inmaculado. Esta es una de sus características que te permitirá diferenciarla de las demás. En su contra tiene, que para que no pierda sus propiedades, se comercializa sin lavar (con la tierra) lo que parece limitar  mucho su canal de distribución. Por este  motivo  las  grandes superficies, cuando las venden, las comercializan dentro de sacos de papel.

Si además consigues unos buenos huevos de corral y unas cebollas dulces puedes estar seguro que vas por buen camino.

Ingredientes



  • 1/2 kilo de patatas gallegas de variedad Kennebec
  • 1 cebolla dulce
  • 1/2 docena de huevos (si son de corral mejor)
  • sal
  • 400 ml de aceite de oliva 



Preparación

Para hacer una buena tortilla de patatas o tortilla española después de pelar las patatas tendremos que dejarlas  en remojo en agua fría al menos dos horas.






Patata de variedad Kennebec 

Comenzamos cortando  la cebolla en juliana. En la misma sartén en la que acabaremos cuajando la tortilla ponemos dos cucharadas de aceite de oliva a calentar y dejamos pochar la cebolla. Conviene dejar la cebolla algo cruda, ya que más adelanta las añadiremos al aceite en el que estaremos friendo las patatas.  




Una vez pochadas las cebollas las retiramos de la sartén colando el aceite restante. Añadimos de nuevo este aceite a la sartén y añadimos un cuarto de litro de aceite adicional que pondremos a calentar. Cortamos las patatas en rodajas regulares y las aclararemos bajo un chorro de agua fría.




Salar las patatas y añadirlas al aceite muy caliente caliente pero que no humee . Además, para conseguir una preparación correcta  es  importante que el aceite cubra las patatas. El punto correcto de fritura estará entre no del todo fritas y en ningún caso cocidas, como habitualmente las sirven por Madrid. En esos casos puedes hacer buena la afirmación que hace Woody Allen, en un documental rodado viajando por Europa, en el que, acompañado por su mujer,  al probar la tortilla de patatas del hotel Ritz, se pregunta si no es un "revuelto de huevos con patatas recauchutado".




Al final volvemos a añadir la cebolla a la sartén para terminar de freir con las patatas.



Retiramos las patatas y la cebolla fritas del aceite. Es muy importante retirar el aceite sobrante para que la tortilla no quede demasiado grasienta. Colocar las patatas en un colador.



En un recipiente batimos los seis huevos salamos y añadimos las patas y la cebolla frita. Remover con una cuchar y dejar reposar unos minutos.



Añadimos a la sartén unas gotas de aceite de oliva. Dejamos calentar.



A continuación añadimos el revuelto de huevo con patatas y cebolla a la sartén caliente. Con la ayuda de una cuchar de madera o con la espumadera movemos un poco el conjunto pero con mucho cuidado, ya que no estamos haciendo un revuelto de huevos para desayunar.



Con la ayuda de un plato damos la vuelta a la tortilla. En Galicia se suelen tomar las tortillas "jugosiñas", pero si a ti te gustan más echas pues sólo la tendrás que dejarlas más tiempo.



En todo caso conviene que no  pongas el fuego muy fuerte cuando cuajes la tortilla para evitar que la superficie salga muy tostada. 





Acompañada por una ensalada, un plato perfecto.

Esto es el primer paso `para adentrarse en el mágico mundo de la patata, un producto que los gallegos han convertido en un manjar.