jueves, 5 de abril de 2012

Pechuga de pollo rellena de espinacas


Tal vez lo que nos resulte más difícil en la cocina es variar o cambiar de recetas y no caer en la monotonía repitiendo, cada semana, los mismos platos. Variar de plato ni siquiera exige tener que variar de ingredientes habituales. Aquí os dejo una receta que se hace con pechuga de pollo rellena de espinacas como ingrediente principal y que vamos a acompañar con una salsa de queso y champiñones.



Ingredientes para  4 personas:
·         4 pechugas de pollo
·         2 puerros
·         1 diente de ajo
·         200 gramos de champiñones cortados en láminas
·         200 ml de nata para cocinar
·         100 gramos de queso azul
·         300 gramos de espinacas frescas
·         Aceite de oliva
·         Sal, perejil  y pimienta


Picamos finamente el diente de ajo y lo añadimos a una sartén con dos cucharadas soperas de aceite puestas al fuego. Dejamos dorar el ajo sin que se queme. Cortamos los puerros en juliana y los añadimos a la sartén dejando pochar a fuego lento. Limpiamos  y secamos las hojas de espinaca y las añadimos a la sartén. Freír y reservar.


A continuación, estiramos las pechugas de pollo limpias, las salpimentamos y repartimos sobre ellas el relleno de puerros y espinacas.


Las enrollamos. Quedan en forma de rulo que a continuación enrollaremos con papel film. Con hilo de cocina amarramos los extremos del rulo con firmeza.



Ponemos una cacerola con agua a calentar. Cuando rompa a hervir añadimos los cuatro rulos que dejaremos en el agua hirviendo durante 5 minutos. El agua de esta cocción no deberá hervir a borbotones.
Pasados cinco minutos sacamos los rulos del agua a los que retiraremos el film de plástico. Poner una sartén con una cucharada de aceite a calentar y freír cuidadosamente los rulos de pollo. 



En otra sartén con una cucharada sopera de aceite sofreímos los champiñones cortados en láminas. Dejar que se evapore todo el jugo que van soltando. Añadir la nata dejar calentar y a continuación incorporamos el queso azul.


Dar unas vueltas para que se deshaga el queso e incorporar  con cuidado las pechugas de pollo, templar rectificar de sal decorar con perejil y servir. 




miércoles, 4 de abril de 2012

Torrijas de mi suegra

Seguimos en Murcia y mañana toca visita a las procesiones de Cartagena. Para abrir boca nos hemos preparado unas torrijas según la receta de mi suegra.  




Ingredientes para 4 personas:


1 barra de pan con miga seca
1 litro de leche entera
250 gramos de azúcar
6 palitos de canela
30 gramos de azúcar avainillado
Canela en polvo
2 Huevos
1/2 litro de aceite de oliva




En un cazo ponemos a calentar el litro de leche con 150 gramos de azúcar, 30 gramos de azúcar avainillado, y las ramas de canela abiertas para que suelten mejor el aroma. Llevar, lentamente y removiendo con paciencia con una cuchara de madera, a ebullición. Tan pronto como se ponga a hervir retiramos del fuego.  


En una fuente con fondo colocamos las rodajas de pan de dos centímetros de grosor y a continuación añadimos la leche caliente utilizando un colador para eliminar las ramas de canela. Dejamos reposar durante 12 horas. 




Al día siguiente ponemos a calentar una sartén con medio litro de aceite de oliva. En un plato batimos dos huevos para rebozar el pan que hemos tenido en la leche toda la noche. 




Vamos friendo en tandas y una vez que están fritas las rebozamos en caliente en  un plato en el que hemos puesto 100 gramos de azúcar con una cucharilla de café de canela. 


Finalmente las colocamos en una fuente. Se pueden tomar calientes o frías. De un día para otro suelen soltar un almíbar característico. 

Chipirones en su tinta



Uno de los ingredientes más curiosos que se utilizan habitualmente en la cocina mediterránea tanto en la española como en la italiana  es la tinta del calamar. Tanto la pasta negra o “nero di sepia” como el arroz negro son platos muy comunes en nuestra gastronomía. Pero aun así, son preparaciones que no dejan de sorprender aquellos que nos visitan.  Es un plato tan negro como el humo de mil batallas. 

Nos toca pasar unos días en la casa de veraneo mi suegros en Murcia y algo limitados por la cocina  comenzamos la Semana Santa con unos chipirones en su tinta. Plato sencillo pero algo laborioso e ideal para tomar aquí al aire libre ya que las temperaturas acompañan. 









Ingredientes para 2 personas.

  • ·         500 gr de chipirones
  • ·         1 taza grande de arroz de Calasparra
  • ·         1 cebolla grande
  • ·         Dos pimientos verdes
  • ·         Dos bolsas de tinta de calamar
  • ·         Medio vaso de vino blanco
  • ·         1 hoja de laurel
  • ·         Aceite
  • ·         Sal
  • ·         Pimienta negra
Este plato, aunque sencillo no deja de ser algo laborioso. Yo por regla general no lo suelo tomar chipirones fuera de casa porque sé lo que cuesta limpiarlos.



Para limpiar los chipirones debemos separar  primero los tentáculos del cuerpo. Seguidamente vaciamos las tripas y el cartílago en forma de espada del interior y limpiamos el saco con un chorro abundante de agua fría. Yo suelo darle la vuelta y dejo las paredes de las tripas del revés para limpiarlas mejor. Es algo laborioso pero quedan perfectos. A veces incluso elimino la piel de los calamares, pero esto no es necesario.
Para limpiar los tentáculos los cortamos por detrás de los ojos que desechamos. También tendremos que eliminar la boca que se encuentra en el centro y los “hilillos” en forma de tentáculo que salen de la tripa al tirar de ellos.  Aprovechamos el cuerpo vacío, las aletas y los tentáculos desechando todo lo demás. Todo este proceso se realiza bajo el un chorro de agua fría. 

Seguidamente cortamos en juliana la cebolla, los dos pimientos verdes y las dos cabezas de ajo. Ponemos en una sartén aceite a calentar y echamos toda la verdura y la hoja de laurel que dejaremos pochar a fuego lento. 


Cuando la cebolla se vaya poniendo transparente añadimos las dos bolsas de tinta de calamar y removemos. A continuación, incorporamos el vaso de vino blanco, extraemos la hoja de laurel, trituramos todo el conjunto con la túrmix, salpimentamos y dejamos reducir. 

Mientras tanto ponemos al fuego otra sartén con dos cucharadas de aceite. En esta sartén freímos a fuego vivo los chipirones 2 o 3 minutos. Vemos como cambian de color a un blanco intenso quedando la piel restante de color rojo. 


Añadimos a nuestra salsa con tinta de calamar, los chipirones con el caldo que sueltan durante la fritura. Tapamos y dejamos 10 minutos cociendo a fuego lento. Pasado ese tiempo comprobamos con la punta de un cuchillo si los chipirones se encuentran tiernos. Además verificamos si la salsa está suficientemente espesa. En caso contrario se puede añadir una cucharilla de café de harina de maíz (maicena) y revolver. 


Como acompañamiento a este plato proponemos  un arroz blanco



jueves, 29 de marzo de 2012

Tarta de limón

Un sencilla receta de la que podríamos destacar  el contraste resultante  entre la acidez del limón y el dulce del resto de los elementos.


Ingredientes: 
  • Masa de hojaldre 
  • 4 limones, rallamos la cáscara de dos limones y sacamos el zumo de los cuatro.  
  • 150 gramos de azúcar
  • 4 huevos grandes
  • 200 ml de nata líquida
  • un puñado de garbanzos 

Estiramos sobre un molde de tartas la masa sin quitar el papel vegetal. De esta manera nos ahorramos tener que untar el molde con mantequilla. Nivelamos los bordes y recortamos el papel sobrante. Con un cuchillo pinchamos la base del hojaldre. 
Seguidamente cubrimos la masa con papel de aluminio y vertemos los garbanzos. Introducimos la masa en el horno previamente calentado a 180º y lo dejamos hornear durante 10 minutos.  


Mientras tanto, rallamos los dos limones que habremos lavado previamente. Hacemos un zumo de 4 limones En un vaso batidor echamos el azúcar los huevos, la ralladura del limón, la nata y el zumo del limón. Pasamos por la batidora con varilla durante aproximadamente 5 minutos. Vemos que la mezcla se va espesando algo. Sacamos del horno el hojaldre. Retiramos los garbanzos y el papel de aluminio.



Vertemos el contenido del baso batidor en el molde y volvemos a introducir en el horno durante 30 minutos a 180º.



Antes de sacar comprobar que la mezcla ha cuajado. Dejar enfriar antes de desmoldar. 

Listo.  

"Lasaña manchega"

La lasaña es uno de los platos más socorridos y versátiles que conozco. Admite todo tipo e rellenos. Resulta bastante práctica  especialmente cuando hay que preparar una comida para una tropa numerosa. Hoy me he decidido por una lasaña vegetal o vegetariana con un relleno muy parecido a un pisto manchego. Por ese motivo la he bautizado como  "Lasaña Manchega". 


Ingredientes para 4 comensales:


  • Lasaña precocinada
  • Queso rallado


Para el relleno:



  • 2 cebollas
  • 2 puerros
  • 2 dientes de ajo
  • 1 calabación
  • 1 pimiento verde
  • una lata  pequeña de pimientos del piquillo 
  • 1 lata de tomate triturado de 500 gramos ( o 700 gramos de tomates muy maduros)
  • dos cucharadas soperas rasas de azúcar
  • dos cucharadas soperas de aceite de oliva virgen
  • sal
  • pimienta recién molida
Para la bechamel

  • dos cucharadas soperas de aceite
  • 5 cucharadas soperas colmadas de harina
  • 50 gramos de mantequilla
  • 1 litro de leche (puede ser desnatada
  • Nuez moscada
  • Aceite


Comenzamos picando en juliana la cebolla, el puerro, las cabezas de ajo, el pimiento verde y los piminentos del piquillo. Ponemos una sartén al fuego con dos cucharadas de aceite de oliva. Añadimos  primero los ajos que dejaremos unos segundos, sin que se lleguen a quemar,  para dar sabor al aceite y a continuación añadimos la cebolla, el puerro, el pimiento verde y el pimiento rojo. Dejamos que se vaya pochando hasta que la cebolla quede transparente, de cinco  a diez minutos. No pongas el fuego demasiado fuerte y remueve con una cuchara de madrea. El éxito de la buena cocina radica en la paciencia.   



Mientras se van pochando los ingredientes anteriores cortamos en láminas muy finas el calabacín y lo añadimos.





Dejamos pochar otros cinco minutos a fuego suave y después añadimos el tomate triturado.


Yo he utilizado tomate triturado de lata. Para este tipo de preparaciones es una opción muy  convincente.
En el caso que tuvieras tomates muy maduros, los tendrás que pelar. Para poder pelarlos con facilidad  puedes introducirlos primero en agua hirviendo durante un minuto. Después cortamos los tomates en cuartos, los añadimos a  la sartén y los aplastamos   con la cuchara de madrea.
Para reducir la acidez del tomate añadimos dos cucharadas de azúcar. Salpimentamos y dejamos a fuego suave durante 20 minutos.


Antes de continuar con la bechamel. Preparamos las placas de lasaña siguiendo las instrucciones del fabricante.  Normalmente hay que dejarlas en remojo. Pasado el tiempo de remojo estiramos un paño, se sobreentiende que hablamos de un paño limpio, y estiramos las placas para su secado.

Mientras que se van preparando los ingredientes anteriores ponemos un poco de aceite en una sartén añadimos la mantequilla y dejamos calentar.





Después añadimos la harina de golpe y removemos con una cuchara de madrea. Es muy importante remover y freir la harina para que se vaya  tostando. De esta manera se quita el regusto a harina cruda.



 

Después vamos añadiendo la leche  en pequeñas cantidades. Como hemos comenzado la preparación con una mezcla de aceite y mantequilla no pasa nada si utilizamos leche desnatada para terminar de hacer la bechamel. 
Vamos removiendo la mezcla para que nos se formen grumos. Yo recomiendo no echar toda la leche de golpe. Hay que remover de manera continua y añadir leche cuando vemos que la mezcla queda demasiado seca. Para hacer una bechamel decente no dejes de remover durante al menos 20 minutos.  Al final añadimos la nuez moscada que habremos rallado con anterioridad y rectificamos de sal.



Con la ayuda de un pincel de cocina cubrimos con aceite  una fuente resistente al horno.


A continuación ponemos una capa de placas de lasaña cubrimos con nuestro relleno y un poco de queso rallado y bechamel. Para esta receta viene muy bien un  queso fuerte tipo manchego.


Completamos con  otra capa de placas de lasaña y encima echamos el resto del relleno. Cubrimos con una  placa de lasaña. Ponemos el resto de la bechamel y terminamos cubriéndola con el  queso rallado.


Introducimos la fuente en el horno previamente calentado a 180 grados durante 20 a 25 minutos.

A comer














lunes, 19 de marzo de 2012

APFELSTRUDEL "EXPRESS"

La receta de hoy se es un clásico de la repostería vienesa con el que acompañar un buen "Kaffee mit Schlag" (café con nata) en cualquiera de los grandes y señoriales cafés vieneses como el Cafe Landtmann (http://www.landtmann.at) cerca del Burgtheater o  el Café Central en Palais Ferstel situado en la  Herrengasse, dos de los más conocidos por aquellos que han visitado alguna vez Viena.   






Hablando de cafés vieneses, uno de mis favoritos, aunque más bohemio que señorial,  es el Hawelka Café  http://www.hawelka.at. Pero hoy toca hablar del Apfelstrudel, que es un rollo que se hace con una  masa parecida al hojaldre relleno de manzanas, pasas, almendras y que los vieneses suelen comer acompañado por una crema de vainilla. En esta entrada del blog me voy a  a liar con  una variedad "express" para hacer en casa un Apfelstrudel en un santiamén.  Podremos utilizar como masa de este Apfelstrudel  masa de hojaldre o masa filo. 


Dificultad: sencillo


Tiempo: 1 hora, de horneado 25 minutos


Ingredientes. 




  • Un rollo de masa de hojaldre o 8 láminas de masa filo
  • 3 a 4 manzanas reineta (3 si son muy grandes)
  • 80 gramos de uvas pasas
  • 40 gramos de almendras laminadas
  • El zumo de un limón 
  • Medio vaso de ron
  • Un huevo batido
  • Medio vaso de Cassis
  • Mantequilla
  • Pan rallado

Preparación. 

Pelamos las manzanas y las cortamos como patatas para una tortilla española. Mezclamos en un bol  las manzanas con el zumo de limón, las uvas pasas, las almendras laminadas, el medio vaso de ron y el de cassis. Revesar (30 minutos)
A continuación, echamos en una sartén una nuez de mantequilla y freímos el pan rallado. Dejar enfriar.
Extendemos un paño de cocina limpio sobre la encimera. Espolvoreamos, como hacemos cada vez que vamos a amasar,  un poco de harina y así evitaremos que nuestra  masa de hojaldre se pegue al paño mientras la estiramos. A continuación colocamos encima la masa de hojaldre 




y con la ayuda de un rodillo de cocina la trabajamos hasta que quede extremadamente fina sin que se llegue a romper. 


Seguidamente repartimos primero, el pan rallado y después la mezcla de manzana, pasas y almendras desechando el líquido. El pan rallado absorberá parte del zumo que van soltando las manzanas mientras horneamos el "strudel"



La parte más delicada es el enrollado. Primero deberemos sellar los bordes laterales. Para ello doblamos a mano el hojaldre como podréis ver en la foto adjunta: 



Y ahora debemos enrollar el "strudel" con la ayuda del paño de cocina. Para ello tiramos en dirección horizontal un poco del paño hasta que sobresalga de la encimera. A continuación, tiramos en dirección vertical hasta que la masa y su contenido se enrolle sobré si misma. 



Vamos repitiendo estos movimientos para completar el enrollado. 



En la última vuelta pintamos, con un pincel untado en huevo batido, el borde superior de la masa de hojaldre  para conseguir un perfecto sellado del rollo 



Disponemos una hoja de  papel sulfurizado sobre la placa de horneado. Si no tenemos este papel, y para evitar que el "Strudel" se nos pegue, deberemos  untar con un poco de mantequilla la placa y espolvorearla con harina, desechando la harina restante. Con la ayuda del paño de cocina   colocamos el  "Apfelstrudel" sobre la placa de horno. 



Seguidamente pintamos el "Apfelstrudel" con el huevo batido restante y lo introducimos en el horno que habremos precalentado de 180-190º y lo dejamos  hornear durante 25 minutos.  
Pasado ese tiempo sacamos el "Strudel" del horno, dejamos enfriar y lo espolvoreamos con azúcar glas. 




Como comenté al principio, la receta original, no se hace ni con masa de hojaldré ni con masa filo. El "Strudel" se puede comer frío o caliente y suele ir acompañado de una crema de vainilla. Otro día, no tan lejano, me comprometo hacer la receta clásica con la crema de vainilla incluida. De momento, aquí os dejo esta receta de un Apfelstrudel Express .  

Y como diría un vienés " Mahlzeit und bis zum nächsten Mal"

Animaros. 

  




  

sábado, 17 de marzo de 2012

Judiones de la Granja con morcilla de Burgos

Una receta de fabada distinta. Se asemeja mucho a la receta tradicional pero la morcilla de Burgos le da un sabor distinto. No es tan pesada. Curiosamente aprendí este "truco" de alguien, que ponía muchísima voluntad en la cocina, pero que cocinaba muy mal. Pero he de reconocer que sus judías con morcilla de Burgos, cuando no se le pegaban, estaban muy buenas. Para muchos esta receta será  una "herejía", pero puede que en la variedad esté el gusto.


Tiempo 3 horas y media


Dificultad: media


Ingredientes para 4-6 personas


  • Judión de la granja 500 gr
  • 1 hueso de jamón o una punta de jamón
  • 2 chorizos (yo los compro gallegos, en Madrid hay una panadería muy famosa del centro dónde los puedes encontrar)
  • 2 morcillas de Burgos
  • 250 gr de bacon ahumado



  • 1 cebolla pelada y entera
  • 1 nabo pelado
  • 1 puerro limpio. Nos quedamos con la  parte blanca
  • 3 zanahorias peladas y enteras
  • 4 dientes de ajo pelados
  • Chorro de aceite de oliva virgen
  • Sal
  • Pimienta
  • Pimentón dulce (optativo)
  • 2 hojas de laurel

Debemos dejar reposar los judiones en agua durante 10 horas. Lo normal es dejarlos en agua  la víspera.






Poner los judiones en un cazo con agua fría y llevar a ebullición. Cuando hierva el agua retirarlo del fuego y pasar los judiones por un colador y rellenar el cazo con agua fría. Hay que repetir tres veces este proceso. A esto se le llama asustar a las judías.






Una vez asustados los judiones, volvemos a meterlos en el cazo y los cubrimos con agua fría. El nivel del agua debe quedar 2 dedos sobre el nivel de los judiones. En frío, añadimos  la cebolla, la zanahoria, el puerro, los ajos, el bacon , el hueso o punta de jamón, las hojas de laurel, y la pimienta. Dejar hervir a fuego lento durante 2 horas. Lo dicho a fuego lento, lento. Este es el truco y no hay otro para que salgan tiernos los judiones.




Pasadas las dos horas probamos un judión para ver su punto de cocción y de sal. Si vemos que le falta sal añadimos sal. No salaremos al principio porque el jamón suelta sal. Añadimos los dos chorizos y retiramos la zanahoria, el puerro, la cebolla y el nabo.










Estos ingredientes los meteremos en un vaso mezclador y los trituraremos muy finos con un poco de caldo. Dejamos cocer otros veinte minutos.


Pasado este tiempo añadimos las dos morcillas a las que habremos hecho unas pequeñas incisiones y vertimos el contenido del vaso mezclador, revolvemos con cuidado y dejamos que todo hierva a fuego muy suave otros 15 minutos más. Esta mezcla hará que se espese aún más el caldo de los judiones.


Finalmente comprobamos si el judión está en su punto y emplatamos. Para ello sacamos la morcilla, el chorizo y el bacon de la olla y los cortamos en porciones sobre una tabla para servir. Añadimos uno o dos tajos a cada ración de judiones y listo.




Esto es una auténtica bomba. Conviene no abusar aunque están o estaban de muerte.
Animaros